top of page

El salto social hacia la ayuda mutua

Por Fernando José Gaona Páez



En la actualidad, el individualismo al que nos ha llevado la alta competitividad e incluso la misma pandemia, moviliza a los individuos a no pensar más allá de sus propias fronteras y pensar sólo en el beneficio propio, sintiéndose solo, infinitamente solo en medio de 7,8 billones de personas a nivel mundial, en lugar de disfrutar del beneficio común de la ayuda mutua. El mundo ha cambiado y ahora se debe pensar en la necesidad de construir lazos comunes que permitan crecer como equipo, donde cada uno aporta su experiencia y conocimiento en beneficio de la comunidad.


Un gran cambio social es necesario para poder reducir los esfuerzos individuales y fortalecer en lugar de esto, la creación de redes de apoyo mutuo entre personas y sociedades. Volver a la ayuda mutua como una condición natural de los seres vivos que le impulsa a buscar contacto con otros seres vivos en pro de construir mundos beneficiosos para todos.


El trabajo en equipo ayuda a aliviar cargas, manejar frustraciones y construir escenarios donde todos pueden generar el mayor provecho para los demás. En el momento que comparamos nuestros problemas con los problemas de otros, nos damos cuenta de que seguramente dichos problemas ya no son tan graves, sino que nos dejamos llevar por el individualismo y el protagonismo como si todos tuvieran sus ojos puestos en nuestra contra. Pero no es así. Cada uno vive su propio mundo y ser conscientes de las diversas realidades, debe llevarnos a ver que nuestro mundo es maravilloso, pero además podemos ayudar a que los otros tengan también sus propios mundos maravillosos.


Varias opciones se tienen para la ayuda mutua, como por ejemplo, ofrecer apoyo material en bienes y servicios para solucionar problemas, ofrecer apoyo emocional al escuchar y hacer que el otro se sienta valorado llevándolo a encontrar soluciones, ofrecer apoyo motivacional al estimular a los demás a lograr sus objetivos, mejorar la autoestima y superar adversidades, facilitar e intercambiar información y conocimientos para que los demás puedan resolver sus problemas.



La naturaleza ha sido una gran maestra y si le ha funcionado por cientos de años, ¿por qué no funcionaría en los seres humanos?. Algunos ejemplos desde la biomímesis pueden ser:


Las aves que vuelan en forma de V para ayudar a las Imagen 3demás a aligerar su vuelo. El aleteo genera un remolino de aire hacia abajo que se manifiesta detrás del ave y además genera un impulso ascendente que aprovechan las aves que se hallan detrás para hacer su vuelo más fácil.


Trabajando en conjunto, las abejas multiplican sus fuerzas individuales de manera inimaginable, mediante la división temporal del trabajo, alcanzan bienestar y seguridad en toda la colmena.


Durante su cambio de caparazón, el cangrejo común coloca a otros cangrejos que no han sufrido la muda, con un caparazón endurecido, a fin de proteger a los individuos que han mudado y que se encuentran en una situación desamparada, contra la agresión de los enemigos marinos.


Cuando las hormigas se aproximan, conectan sus antenas y si alguna está hambrienta y la otra lleva alimento, la segunda separa sus mandíbulas, y entrega una gota de líquido transparente que la hormiga hambrienta toma.


En un grupo de ayuda mutua se comparten productos, servicios, conocimientos, experiencias, y al compartir lo propio, se ofrece apoyo a los demás. Se trata de un espacio social para compartir la ayuda con los demás, con respecto a una situación o problema común, y salir todos beneficiados en una sinergia sin límite.



Catalizador Fernando Gaona Páez

21 visualizaciones0 comentarios

Komentáře


bottom of page